| El cerdo celta se muda a Vigo |
| Lunes, 19 de Enero de 2009 19:47 |
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El redescubrimiento del cerdo celta hace unos años provocó el intento de recuperación de una raza gallega casi extinta. Para aprovechar y explotar este animal surgió Porco Celta Fonsagrada, una empresa que une Negreira y Fonsagrada en un ambicioso proyecto para recuperar tradiciones. La venta al consumidor se realiza a través de la página www.porcoceltafonsagrada.com. El usuario se hace miembro a la vez del club culinario de la empresa y puede conocer el estado de su cerdo, identificado con un número y sus características en una etiqueta colgada del hocico. Las desigualdades de peso que pueda llegar a tener el animal cuando, cerca de año y medio después, se le lleve al matadero, se arreglarán con el desembolso de la diferencia.
Presentación a hosteleros Además de esta venta, la empresa, según afirma su fundador, Pablo Valledor, planea poner sus productos en el mercado a través de distribuidoras en distintas ciudades gallegas como Vigo o Lugo, iniciativa que ya se ha probado en Santiago. Los hoteleros son otros de los receptores de las piezas. Por ello serán los protagonistas de una presentación que recorrerá distintos puntos de Galicia. A Vigo llegará esta primavera, en cuanto alcancen un acuerdo de fecha entre el Concello y los restauradores de la ciudad, para presentar el producto a los vigueses, que figuran entre los compradores más habituales del cerdo celta, junto con Lugo, Santiago y A Coruña. Hasta el matadero Los animales nacen en la granja de Negreira, donde está la explotación de multiplicación. Allí son amamantados en granjas y a los tres meses comienzan a entrar y salir para aclimatarse a la temperatura exterior. Con cuatro meses y medio son enviados a la explotación de Fonsagrada donde se les alimenta, primero con cereales y pasto y luego con castañas y bellotas. Cuando alcanzan el peso y el engrasamiento adecuado se envían al matadero, donde son sacrificados en una cámara de gas, para evitar el sufrimiento del animal. Posteriormente, se despiezan y son tratados para el envío a sus dueños. El tiempo de curación de las distintas partes puede variar de los dos meses de la cabeza a los dos o tres años de los jamones. El precio en el mercado comprado por partes está en el caso de la cabeza en 6,30 euros el kilo, mientras que el lomo cuesta 31 euros y los chorizos y salchichones, 15. El jamón y el lacón se pagan a 21 y 9,50 euros el kilo, respectivamente. |